No todas las Frutas del Diablo que aparecen en Wano son naturales. Durante el arco de Punk Hazard y, sobre todo, en Wano, descubrimos que Kaido y Caesar Clown llevaban tiempo trabajando en un proyecto de ingeniería genética capaz de fabricar Frutas Zoan artificiales en serie: las SMILE. Un intento de replicar, de forma industrial, algo que la naturaleza tarda siglos en producir.
El origen del proyecto
Las SMILE nacen de la investigación de Caesar Clown, financiada por Kaido, con el objetivo de crear un ejército de subordinados con poderes de Fruta del Diablo sin depender de encontrar frutas naturales, que son limitadas y escasas. El laboratorio original operaba en Punk Hazard, camuflado como una instalación abandonada, antes de que la producción se trasladara a gran escala dentro de los dominios de Kaido en Wano.
Cómo funcionan (y por qué fallan tanto)
A diferencia de una Fruta del Diablo natural, una SMILE tiene una tasa de éxito muy baja: solo una fracción de quienes la consumen, los llamados Gifters dentro del ejército de Kaido, consigue un control real sobre una transformación animal completa. La inmensa mayoría sufre lo que se conoce como un fallo: conservan la forma humana pero pierden la capacidad de expresar emociones con normalidad, quedando condenados a reír de forma forzada e incontrolable pase lo que pase, incluso en las situaciones más trágicas. Ese defecto de fabricación es, de hecho, el origen del propio nombre SMILE.
Su papel en el ejército de Kaido
Las SMILE no se repartieron solo entre los Piratas Bestia: también llegaron a manos del Shogun Orochi, que las empleó para reforzar a sus fuerzas en Wano, y se convirtieron en parte del motivo por el que Udon se transformó en una prisión-fábrica. Buena parte de los prisioneros que Luffy conoce allí fueron forzados a trabajar en la producción de esta droga disfrazada de fruta, un detalle que conecta el proyecto científico de Caesar con la opresión política que sufre el propio país bajo el gobierno de Orochi.
El intermediario del negocio: Doflamingo
La fabricación de SMILE no habría llegado tan lejos sin un intermediario capaz de mover el producto en el mercado negro: Donquixote Doflamingo. Antiguo Shichibukai con contactos en el hampa de todo el mundo, Doflamingo actuó como broker entre el laboratorio de Caesar Clown y Kaido, facilitando la producción a gran escala a cambio de una parte del negocio. Esa alianza, revelada durante los arcos de Punk Hazard y Dressrosa, conecta directamente el auge militar de los Piratas Bestia con la propia caída de Doflamingo como gobernante en la sombra de Dressrosa, y demuestra que las SMILE no fueron solo un proyecto científico, sino también un negocio criminal con varios actores implicados.
En qué se diferencian de una Zoan natural
Además de esa tasa de fallo, las SMILE tienen otra particularidad que las aleja de las reglas habituales: al no ser frutas completas, varias personas distintas pueden llegar a consumir SMILE con el mismo poder sin las consecuencias catastróficas que tendría comer dos Frutas del Diablo naturales, aunque a cambio el control sobre la transformación resulta mucho más limitado e inestable que el de un usuario Zoan de nacimiento.
Los Gifters y el desequilibrio que provocaron en Wano
Los pocos Gifters que sí logran una transformación animal completa se convirtieron en la columna vertebral de la infantería de los Piratas Bestia durante la batalla de Onigashima: unidades numerosas, de fuerza notable aunque muy por debajo de un comandante o un Zoan mítico, pensadas para desbordar al enemigo por pura cantidad más que por calidad individual. Ese planteamiento, ejército masivo de poder medio frente a unos pocos combatientes de élite, resume bastante bien la filosofía militar de Kaido, mucho más cercana a la de un señor de la guerra que a la de un estratega que cuide el bienestar de sus propias tropas.
Las SMILE resumen bien la filosofía de Kaido: si el mundo no le da suficientes armas de forma natural, las fabrica él mismo, sin que le importe el coste humano de un proyecto con una tasa de fallo tan alta. Es uno de los puntos más oscuros del arco de Wano, y una muestra de hasta dónde estaba dispuesto a llegar Kaido para levantar el ejército más temido del Nuevo Mundo.



