Hay personajes que tardan cientos de capítulos en aparecer y, cuando lo hacen, cambian por completo la forma en que entendemos la historia. Imu es uno de ellos. Nos lo presentaron sentado en el Trono Vacío de Mary Geoise, el asiento que se supone que no ocupa nadie, y desde entonces cada nuevo dato que sueltan Oda y compañía sobre esta figura reordena el tablero. Vamos a separar, con cabeza fría, lo que el manga ha confirmado de lo que todavía es especulación de la comunidad.
Lo que sabemos seguro
Empecemos por el terreno firme. Imu existe, tiene un asiento físico por encima incluso de los Gorosei (los Cinco Ancianos) y participa en las reuniones más secretas del Gobierno Mundial, las que ni siquiera conocen los Shichibukai en su día (recordemos que ese sistema de los Siete Guerreros del Mar ya fue abolido tras la Reverie, así que hablamos de una jerarquía todavía más opaca que la que conocíamos). Imu lleva puestas varias coronas superpuestas, un detalle que la mayoría de fans interpreta como un símbolo de poder acumulado sobre distintos reinos o distintas épocas.
También es un hecho narrativo que Imu tiene acceso a retratos y registros de reyes y reinas de todo el mundo a lo largo de generaciones, incluida la familia real de Alabasta. Y, sobre todo, hay una animadversión muy marcada y muy personal hacia la línea de sangre Nefertari, la misma familia a la que pertenece Vivi. Esa obsesión no es casual: apunta directamente al Siglo Vacío y a lo que sea que pasó hace ochocientos años.
Por último, es canon que Imu tiene la capacidad (o al menos el poder de mando) de ordenar la destrucción de un reino entero, algo que vimos con las trágicas consecuencias sobre el Reino de Lulusia. Esa escena nos dejó claro que no estamos ante una figura decorativa, sino ante la amenaza real más grande del mundo de One Piece, por encima incluso de Kaido o Big Mom en su momento álgido.
La pregunta del millón: ¿qué es exactamente?
Aquí es donde empieza la teoría. No sabemos si Imu es humano, si pertenece a una raza distinta, o si es inmortal gracias a alguna Fruta del Diablo. La comunidad baraja varias hipótesis: desde que Imu podría haber comido la Ope Ope no Mi en algún momento del pasado (la fruta que permite operaciones capaces de otorgar juventud eterna a cambio de la vida de otra persona), hasta teorías más “cósmicas” que apuntan a que Imu podría ser, directamente, uno de los últimos supervivientes del Reino Antiguo o de la propia dinastía que gobernaba antes del Siglo Vacío.
Nada de esto está confirmado. Lo único cierto es que su presencia parece extenderse durante un periodo de tiempo incompatible con una vida humana normal, lo cual alimenta la teoría de la longevidad artificial o algún tipo de posesión/sucesión del nombre “Imu” a través de generaciones, similar a como “Sombrero de Paja” ha sido un título heredado por distintas personas en el pasado.
Imu y el arma ancestral Uranus
Otro de los grandes puntos calientes es la relación entre Imu y Uranus, la tercera de las Armas Ancestrales junto a Pluton y Poseidon. Mientras que Pluton es un buque de guerra y Poseidon resultó ser una persona (Shirahoshi, con la capacidad de controlar a los Reyes Marinos), Uranus sigue siendo un misterio total en el canon. La teoría más extendida entre los foros es que Uranus podría no ser un arma en absoluto, sino un fenómeno o una fuerza asociada al propio Imu, quizá relacionada con el sol o con algún tipo de poder capaz de “reiniciar” el mundo. Insistimos: esto es pura especulación, Oda no ha confirmado nada al respecto.
¿Por qué le teme tanto a los D.?
Se ha dejado caer, a través de distintos personajes a lo largo de la serie, que el mundo teme a los portadores del apellido D. porque son “los enemigos naturales de Dios”. Si unimos esa leyenda con el hecho de que Imu gobierna en secreto por encima de los Gorosei, la teoría de fans más popular es que Imu podría considerarse a sí mismo (o ser percibido por el Gobierno Mundial) como ese “Dios” al que los D. estarían destinados a enfrentarse. Es una lectura muy sugerente, pero de nuevo: teoría, no dato confirmado.
¿Qué esperar de aquí en adelante?
Con la trama actual moviéndose cada vez más rápido hacia el desenlace de la serie, es previsible que Oda vaya destapando poco a poco el papel real de Imu: su naturaleza, su vínculo con el Siglo Vacío y su relación con las otras piezas del tablero (el Reino Antiguo, Joy Boy, las Armas Ancestrales). Lo que está claro es que Imu no es un villano más: es la pieza que sostiene por completo el statu quo del Gobierno Mundial, y desmontarla podría significar el final de ochocientos años de silencio impuesto.
Como siempre en este tipo de análisis, nuestra recomendación es la de siempre: disfrutad de las teorías, contrastadlas entre vosotros en los comentarios, pero recordad separar bien lo que el manga ha dicho de lo que todavía estamos imaginando entre fans. Ahí está la gracia de seguir una obra viva.



