Barto Club
El Barto Club (バルト・クラブ, Baruto Kurabu en japonés) es la tripulación capitaneada por Bartolomeo «el Caníbal», célebre tanto por la temible Bari Bari no Mi de su capitán como por ser, sin excepción, el grupo de fans más devoto que existe de los Piratas de Sombrero de Paja.
Historia
La tripulación apareció participando en el Coliseo Corrida de Dressrosa, aspirando al premio de la Ope Ope no Mi, donde Bartolomeo reveló de inmediato su fanatismo absoluto por Luffy y ayudó a protegerlo durante el caos desatado por Doflamingo. Al concluir los sucesos de Dressrosa, cuando Luffy rechazó tomar a Cavendish y a otros capitanes como subordinados directos, varios de ellos —Bartolomeo incluido— le juraron lealtad de todos modos, dando lugar a la formación de la Gran Flota de Sombrero de Paja, de la que el Barto Club pasó a formar parte como una de sus tripulaciones.
Miembros
Además de Bartolomeo, solo Gambia aparece nombrado entre los participantes del Coliseo, con recompensa propia; el resto de los cincuenta y seis miembros no se identifican individualmente en la obra. La tripulación carece de un navegante competente y depende de los consejos poco fiables de una anciana dulcera del pueblo, a la que apodan cariñosamente «Abuela».
Fuerza y recompensas
La Bari Bari no Mi permite crear barreras irrompibles tanto ofensivas como defensivas, capaces de detener ataques de rivales muy superiores e incluso de desplazar a Bartolomeo atravesando obstáculos sólidos al romper las barreras que genera a su alrededor; se la considera una de las frutas defensivas más versátiles mostradas en la obra. El resto de la tripulación, en cambio, son marineros mediocres y propensos al mareo, dependiendo casi por completo del poder de su capitán en cualquier enfrentamiento serio.
Curiosidades
El fanatismo de Bartolomeo, capaz de recitar de memoria las hazañas de los Sombrero de Paja, es un chiste recurrente de la obra. Pese a su apodo amenazante de «Caníbal» y su aspecto intimidante, es uno de los capitanes más cómicos de toda la Gran Flota. El Jolly Roger y el diseño del barco de la tripulación reflejan, sin disimulo, esa devoción casi religiosa hacia Luffy.


