Dr. Hiluluk
Hiluluk (ヒルルク, Hiruruku), conocido en inglés como Hiluluk, fue un médico errante y algo excéntrico de la isla Drum, recordado sobre todo por haber adoptado y educado a Tony Tony Chopper, además de por el sacrificio final que definió su leyenda.
Apariencia
Hiluluk vestía un llamativo atuendo de payaso, con maquillaje facial y una vestimenta de colores estridentes, un aspecto que contribuyó a que buena parte de la población de Drum lo tomara por un charlatán antes que por un médico serio.
Personalidad
Idealista hasta el extremo, Hiluluk defendía que las mentiras que dan esperanza a un enfermo —como asegurar a un paciente terminal que se curará— no son mentiras verdaderamente dañinas, sino actos de compasión. Esa filosofía, unida a una determinación inquebrantable, calaría hondo en Chopper y marcaría para siempre su vocación médica.
Historia y trayectoria
Hiluluk encontró a un joven reno llamado Tony Tony Chopper, marginado por su aspecto tras haber comido la Hito Hito no Mi, y lo acogió como aprendiz y como hijo, enseñándole los rudimentos de la medicina pese al rechazo de buena parte del pueblo hacia ambos. Cuando el tirano Wapol amenazó con destruir la isla provocando la erupción del volcán de Drum, Hiluluk se sacrificó utilizando dinamita para desviar la lava y salvar a los habitantes, muriendo en el intento. Su último deseo, transmitido a Chopper, fue que este continuara su sueño de convertirse en un médico capaz de curar cualquier enfermedad, un sueño que Chopper heredó y que hoy simboliza el sombrero rosa que lleva.
Habilidades y poderes
Hiluluk no destacaba por una técnica médica depurada —de hecho, buena parte de sus remedios eran de dudosa eficacia—, pero compensaba esa carencia con una entrega absoluta a sus pacientes y con un conocimiento práctico forjado en el trato directo con los habitantes de Drum, a menudo desatendidos por el resto del sistema sanitario de la isla.
Curiosidades
- Su sombrero, heredado por Chopper, se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la serie, ligado siempre al recuerdo de Hiluluk.
- Su lema sobre las «mentiras que dan esperanza» es citado en varias ocasiones posteriores por Chopper como guía de su propia práctica médica.


