Isla Jaya
Isla Jaya (ジャヤ, Jaya) es una isla del Paraíso conocida por albergar Mock Town, un puerto sin ley frecuentado por piratas, y por ser el punto de partida hacia las islas del cielo gracias al fenómeno conocido como Knock Up Stream.
Geografía
Jaya es hoy una isla de tamaño reducido, pero según los relatos locales fue antaño mucho más extensa: hace cuatrocientos años, una violenta corriente ascendente, el Knock Up Stream, desgajó y elevó al cielo parte de su superficie, que dio origen a una isla celestial, mientras el resto se hundía hasta su forma actual. Mock Town, su único núcleo poblado relevante, se levanta entre los restos de aquella catástrofe, con callejones estrechos y tabernas que sirven de refugio a piratas de paso.
Historia
En Mock Town operaban los Piratas Bellamy la Hiena, quienes se burlaban abiertamente de quienes, como los Sombrero de Paja, perseguían la leyenda de una isla en el cielo, y llegaron a atacar sin motivo a Luffy y a Zoro. Fue también aquí donde, en esa misma época, Marshall D. Teach —ya al mando de su propia y todavía pequeña tripulación de los Piratas de Barbanegra, y ya en posesión de la Yami Yami no Mi tras arrebatársela a Thatch— se dejó ver bebiendo en una taberna de Mock Town. El veterano Montblanc Cricket, descendiente del explorador Montblanc Noland, cuyo relato de una ciudad de oro entre las nubes le costó en su día ser tachado de mentiroso, ayudó a los Sombrero de Paja a reproducir el Knock Up Stream con su nave, el Ark Maxim, para alcanzar Skypiea y demostrar, de paso, que su antepasado decía la verdad.
Habitantes y puntos de interés
Entre sus habitantes destacan Bellamy, capitán de los piratas locales, y Montblanc Cricket, guardián de la memoria de su antepasado Noland. Mock Town, con sus tabernas y su ambiente sin ley, y los restos elevados que testimonian el antiguo Knock Up Stream son los puntos de interés más notables de la isla.
Curiosidades
El propio nombre de Mock Town («ciudad de la burla») resume el carácter hostil del lugar hacia los sueños ajenos. Jaya es, además, uno de los pocos puntos del Grand Line donde la leyenda de una civilización celestial se sostiene con pruebas físicas visibles desde el propio suelo, lo que la convierte en paso obligado para quien busca las islas del cielo.


