Jewelry Bonney
Jewelry Bonney (ジュエリー・ボニー, Juerī Bonī) es una capitana pirata integrante de la generación conocida como la Peor Generación, y una de las pocas personas capaces de alterar la edad de un cuerpo humano.
Apareció por primera vez durante la saga de Sabaody como una de las once supernovas, y su historia se ha desarrollado en profundidad en la saga de Egghead, donde se reveló su vínculo con Bartholomew Kuma.
Apariencia
Bonney es una joven de cabello rosado y complexión menuda, de aspecto adolescente pese a llevar años navegando, algo que se explica por el uso constante de su propia fruta del diablo sobre sí misma. Viste de forma desenfadada, con un estilo entre gótico y punk.
Personalidad
Directa, malhumorada y de fuerte carácter, Bonney desconfía profundamente de la autoridad y del Gobierno Mundial, una actitud forjada por el maltrato que su padre sufrió como antiguo Dragón Celestial. Bajo esa dureza esconde una devoción absoluta hacia Kuma, a quien busca liberar y curar por encima de cualquier otra prioridad.
Historia y trayectoria
Bonney es hija de Bartholomew Kuma, quien en su juventud fue obligado a convertirse en Dragón Celestial para proteger a su pueblo, antes de renunciar a ese estatus. Formó su propia tripulación y se dio a conocer en el Archipiélago Sabaody como una de las once supernovas con una recompensa de 140.000.000 de berris. Tras el salto temporal continuó operando en el Nuevo Mundo, y en la saga de Egghead se reveló que su verdadero objetivo es encontrar la forma de devolver la conciencia y la libertad a su padre, convertido por el Gobierno Mundial en un arma humana al servicio de Vegapunk y la Marina.
Habilidades y poderes
Bonney posee la Toshi Toshi no Mi, una fruta paramecia que le permite alterar la edad de su propio cuerpo o, en su forma despertada, la de otras personas y objetos cercanos, rejuveneciéndolos o envejeciéndolos a voluntad. Este poder le permite tanto camuflarse con distintas apariencias como incapacitar a sus enemigos convirtiéndolos en bebés o ancianos.
Curiosidades
Su recompensa de 140.000.000 de berris la situaba entre las más bajas de la Peor Generación pese a su notable poder, en parte porque durante años evitó llamar la atención para proteger el secreto de su parentesco con Kuma.


