Laugh Tale
Laugh Tale (ラフテール), conocida durante años bajo la romanización provisional «Raftel», es la última isla de la Grand Line, escondida en el punto más recóndito del Nuevo Mundo. Solo puede localizarse combinando la información de los cuatro Road Poneglyphs, piedras repartidas por el mundo cuya lectura conjunta revela su posición exacta. Es, según la leyenda, el lugar donde reposa el mítico tesoro conocido como el One Piece.
Geografía
Su ubicación precisa se mantiene envuelta en secreto incluso dentro de la propia historia, ya que depende por completo de reunir los cuatro Road Poneglyphs antes de poder trazar rumbo hacia ella. Se encuentra más allá de cualquier ruta convencional, en aguas que solo unas pocas tripulaciones en toda la historia han llegado a surcar.
Historia
Gold Roger fue el primer hombre conocido en alcanzar Laugh Tale junto a su tripulación, entre ellos Kozuki Oden. Allí, según se cuenta, Roger encontró el tesoro que dio origen a la leyenda del One Piece y accedió también a la verdad completa sobre el Siglo Vacío, la etapa de la historia borrada de los registros oficiales. Poco después de aquel hallazgo, Roger se entregaría a la Marina y sería ejecutado, un suceso que desató la Gran Era de la Piratería al anunciar públicamente que su tesoro seguía esperando a quien fuera capaz de encontrarlo.
Habitantes y puntos de interés
Más allá del propio tesoro, Laugh Tale es, sobre todo, un archivo: el lugar donde se conserva la verdad histórica que el Gobierno Mundial lleva ochocientos años ocultando al resto del mundo. Alcanzar sus costas equivale, por tanto, a algo más que hacerse con una fortuna descomunal.
Curiosidades
Durante buena parte de la serie, la isla solo era conocida por su nombre provisional, Raftel, hasta que la propia historia confirmó que su nombre real es Laugh Tale. Varios capítulos después de la guerra de Wano, una fotografía revelada en el manga mostró a la tripulación de los Sombrero de Paja ya de pie en sus orillas, confirmando que habían logrado alcanzarla sin que el lector presenciara el desembarco. El propio Roger, según se cuenta, soltó una sonora carcajada al descubrir en la isla la verdad que llevaba buscando toda su vida, un gesto que muchos señalan como origen del nombre definitivo de la isla.


