Recompensa
La recompensa (賞金, shōkin; en inglés, bounty) es la cantidad en berries que el Gobierno Mundial ofrece por la captura, viva o muerta, de un individuo al que considera una amenaza para el orden establecido, en la inmensa mayoría de los casos un pirata. Se anuncia mediante los característicos carteles de «se busca», exhibidos en pueblos, puertos y bases de la Marina de todo el mundo.
Estos carteles incluyen una imagen o boceto del buscado, su nombre (cuando se conoce) y la cifra exacta de la recompensa, convirtiéndose en una suerte de currículum público de la peligrosidad de cada pirata a ojos del Gobierno.
Origen y descripción
El sistema de recompensas funciona como principal herramienta de la Marina para incentivar la captura de criminales, movilizando tanto a sus propias tropas como a cazarrecompensas independientes e incluso a otros piratas dispuestos a traicionar a un rival por dinero.
Funcionamiento
La cifra de la recompensa la fija el Cuartel General de la Marina en función del peligro que el individuo representa para el Gobierno Mundial, un criterio que no siempre coincide con su poder de combate real: conocimientos sensibles, conexiones peligrosas o la mera capacidad de generar caos también elevan el precio de una cabeza. Las recompensas se revisan y aumentan tras incidentes especialmente notorios protagonizados por el pirata en cuestión.
Importancia en la trama
La evolución de las recompensas de Monkey D. Luffy y su tripulación funciona como termómetro narrativo de su ascenso, desde los treinta millones de berries obtenidos tras el incidente de Arlong Park hasta cifras muchísimo mayores en el Nuevo Mundo. El sistema también permite a Oda introducir jerarquías de poder de un vistazo, distinguiendo a piratas menores de figuras del calibre de los Cuatro Emperadores.
Curiosidades
- El tablón de recompensas de Loguetown, la ciudad donde fue ejecutado Gold Roger, tiene un peso simbólico especial dentro de la serie.
- Una recompensa elevada no implica necesariamente una gran fuerza física: Nico Robin recibió de niña una recompensa desproporcionada por los conocimientos que poseía sobre los Poneglyphs, no por su capacidad de combate.
- Algunos personajes prefieren mantener su recompensa baja de forma deliberada para pasar desapercibidos ante el Gobierno.


