Red Line
Red Line (レッドライン), conocida simplemente como «la Línea Roja», es el colosal continente que ciñe el planeta de polo a polo, perpendicular a la Grand Line. Su masa de tierra, de un color rojizo que le da nombre, es tan vasta que ningún barco puede rodearla ni atravesarla por la superficie; solo es posible cruzarla en los dos puntos donde se encuentra con la Grand Line, o descender por sus entrañas hasta el fondo marino.
Junto con la Grand Line, la Red Line divide el mundo en cuatro grandes cuadrantes oceánicos —East, West, North y South Blue— formando entre ambas franjas una suerte de cruz que estructura toda la geografía del planeta.
Geografía
La Red Line separa la Grand Line en sus dos mitades, Paraíso y Nuevo Mundo, en el punto donde ambas se cruzan. En ese cruce, muy por debajo de la superficie, se halla la Isla Gyojin, alojada en una enorme burbuja de aire adherida a la roca. Para pasar de una mitad a otra de la Grand Line sin escalar el continente, los barcos deben descender por esa vía submarina. En lo más alto de la Red Line, a una altitud tal que domina el mundo entero, se asienta Mary Geoise, la Tierra Santa.
Historia
Mary Geoise fue fundada hace unos ochocientos años, cuando veinte reinos se aliaron para dar origen al Gobierno Mundial, tras el llamado Siglo Vacío. Desde entonces, la cima de la Red Line ha sido el hogar de los Dragones Celestiales, descendientes de aquellos reyes fundadores, y el centro del poder político del mundo.
Habitantes y puntos de interés
En Mary Geoise residen los Dragones Celestiales y se reúnen los Gorosei y las autoridades del Gobierno Mundial. En la base de la Red Line, la Isla Gyojin alberga a tritones y sirenas, y sirve de paso obligado entre las dos mitades de la Grand Line para quienes optan por la vía submarina en lugar de cruzar por la superficie.
Curiosidades
Se desconoce si existe alguna nación o pueblo asentado en las laderas o costas de la propia Red Line fuera de Mary Geoise; ningún relato ha explorado esa posibilidad en profundidad. Es, hasta la fecha, la única masa de tierra conocida capaz de rodear el planeta entero sin interrupción, lo que la convierte en la barrera geográfica más determinante del mundo.


