Reino de Ryugu
El Reino de Ryugu es el reino submarino situado en el fondo del mar, bajo el Archipiélago Sabaody, que da forma política a la Isla de los Hombres Pez (Fish-Man Island). Gobernado por el rey Neptuno, es el hogar de hombres-pez y sirenas, y una de las puertas de entrada al Nuevo Mundo.
Geografía
Protegido de la presión y de las criaturas del abismo por una gigantesca burbuja, el reino se articula en distintos distritos: la Cala de las Sirenas, donde habitan estas últimas; la Colina de Coral, zona residencial; la Plaza Gyoncorde, corazón administrativo y comercial; y el Bosque Marino, un santuario en memoria de la reina Otohime. Todo el conjunto se asienta sobre un terreno rico en corales y formaciones submarinas de gran belleza.
Historia
El reino vivió durante el mandato de la reina Otohime un intento decidido de estrechar lazos pacíficos con los humanos, una labor truncada por su asesinato, que dejó una herida profunda en la convivencia entre ambas razas. Años después, el resentimiento acumulado por el trato histórico que la Marine y los traficantes de esclavos dieron a los hombres-pez desembocó en la rebelión liderada por Hody Jones, que estuvo a punto de derrocar al rey Neptuno y desatar una guerra racial. La llegada de los Sombrero de Paja resultó decisiva para sofocar el levantamiento y reconducir el legado de paz de Otohime.
Habitantes y puntos de interés
El reino está gobernado por la familia real —Neptuno y sus hijos, los príncipes Fukaboshi, Ryuboshi y Manboshi, y la princesa Shirahoshi—, además de figuras como Jinbe, antiguo Shichibukai y aliado histórico de la corona. Shirahoshi, conocida como la Sirena Princesa, ocupa un lugar especial en la trama por su capacidad, aún latente, de comunicarse con los Reyes Marinos.
Curiosidades
El Reino de Ryugu conserva en sus profundidades una réplica de un Poneglyph que indica la localización de una de las armas ancestrales, y la propia Shirahoshi es identificada como la clave viva para despertar el poder de Poseidón, lo que convierte a este reino submarino en una pieza clave —aunque discreta— del gran misterio del Siglo Vacío.


