Reverse Mountain
Reverse Mountain es la montaña que marca el único paso conocido y practicable entre los cuatro mares periféricos y el Grand Line, un accidente geográfico único en el mundo donde las corrientes oceánicas fluyen hacia arriba en lugar de hacia abajo.
Geografía
En su base convergen las aguas de los cuatro mares, que ascienden por la ladera de la montaña gracias a una anomalía de las corrientes submarinas hasta desembocar, en su cima, en el Grand Line, concretamente en el punto conocido como Twin Cape. Un faro se alza junto a la base de la montaña para orientar a los barcos que se aproximan, y la travesía exige mantener el rumbo pese a la fuerza inusual de la corriente ascendente, que sorprende a quien no conoce el fenómeno.
Historia
Reverse Mountain fue el punto por el que los Sombrero de Paja abandonaron el East Blue para adentrarse en el Grand Line, tras un ascenso que puso a prueba el timón del Going Merry. Allí conocieron a Crocus, médico y guardián del faro, que desde hace décadas cuida de Laboon, una ballena que aguarda en ese mismo lugar el regreso de los Piratas Rumbar, la antigua tripulación de Brook, que le prometieron volver tras explorar el Grand Line y nunca lo hicieron. Crocus explicó a los Sombrero de Paja el funcionamiento del log pose, el instrumento imprescindible para orientarse en las aguas del Grand Line, donde las brújulas convencionales no sirven de nada.
Habitantes y puntos de interés
Crocus y la ballena Laboon son los referentes indiscutibles del lugar, junto con el faro que corona la base de la montaña y que sirve de referencia a los navegantes antes de emprender la travesía. El propio cuerpo de la montaña, surcado por la corriente ascendente, es en sí mismo la principal atracción natural de la zona.
Curiosidades
Reverse Mountain es, hasta donde se sabe, la única vía de acceso al Grand Line que no exige atravesar el peligroso Calm Belt, lo que la convierte en el paso obligado para la inmensa mayoría de barcos que buscan adentrarse en la ruta, y explica por qué tan pocos navegantes regresan jamás a los mares de origen.


