Piratas de Bellamy
Los Piratas de Bellamy (ベラミー海賊団, Beramī Kaizoku-dan en japonés), o Bellamy Pirates, fueron la tripulación de Bellamy «la Hiena», un pirata que se burlaba abiertamente de quienes creían en leyendas como la isla del cielo Skypiea, antes de convertirse en subordinado de los Piratas Don Quijote.
Historia
La tripulación apareció por primera vez en Mock Town, en la isla de Jaya, humillando públicamente a Luffy por su empeño en buscar Skypiea, hasta que este acabó con Bellamy de un solo puñetazo. Con el tiempo se reveló que los Piratas de Bellamy operaban en realidad como subordinados de Donquixote Doflamingo. Años después, en Dressrosa, Bellamy —presionado por una misión encomendada por Doflamingo— vivió una crisis de lealtad que casi le cuesta la vida a manos de su propio jefe, hasta que terminó ayudando a proteger a Luffy durante el caos del Coliseo Corrida, demostrando un cambio genuino de actitud. Tras los sucesos de Dressrosa, se retiró definitivamente de la piratería.
Miembros
Junto a Bellamy destaca Sarquiss, su segundo al mando, obligado por Doflamingo a enfrentarse a su propio capitán tras la supuesta caída en desgracia de este, un episodio que refleja la total subordinación de la tripulación a la familia Donquixote.
Fuerza y recompensas
La Bane Bane no Mi convierte las piernas de Bellamy en muelles, permitiéndole desplazarse a gran velocidad dando saltos de enorme potencia y atacar mediante embestidas a modo de resorte. Pese a lo vistoso de su poder, fue ampliamente superado por Luffy tanto antes como después del salto temporal; la verdadera fuerza de su tripulación residía en la protección de Doflamingo más que en su propia capacidad de combate.
Curiosidades
Bellamy es uno de los pocos piratas de la primera hornada de «nueva generación» que reaparece años después con un desarrollo de personaje significativo. Su arco funciona también como comentario sobre el escepticismo hacia las leyendas de Skypiea, validadas poco después por los propios Sombrero de Paja. Tras retirarse, Bellamy encontró un inesperado final pacífico como tintorero, un epílogo poco habitual entre los antagonistas de la serie. Su evolución, del abusón que se ríe de los sueños ajenos al pirata capaz de arriesgar la vida por defenderlos, lo convierte en uno de los ejemplos más claros de redención secundaria de toda la obra.


