Piratas del Gato Negro
Los Piratas del Gato Negro (黒猫海賊団, Kuroneko Kaizoku-dan en japonés), o Black Cat Pirates, fueron la tripulación de Kuro, un capitán sin fruta del diablo pero dotado de una velocidad e inteligencia excepcionales, apodado «Kuro de los Mil Planes» por lo meticuloso de sus estratagemas.
Historia
Tres años antes del inicio de la historia, Kuro fingió su propia muerte y la disolución de su tripulación para infiltrarse en la alta sociedad bajo la identidad del mayordomo Klahadore, ganándose la confianza de la joven heredera Kaya en Syrup Village con el fin de asesinarla y quedarse con su fortuna. Su tripulación, lejos de haberse disuelto, permanecía escondida cerca del pueblo a la espera de la señal final. Cuando el plan estaba a punto de ejecutarse, Usopp —el mentiroso habitual del pueblo, al que nadie creía— desenmascaró a Kuro, hasta que Zoro lo derrotó de forma contundente, poniendo fin a la tripulación.
Miembros
Además de Kuro, destacan Jango, hipnotizador y segundo al mando, nombrado capitán interino durante la falsa disolución de la tripulación; y los Hermanos Nyaban, Sham y Buchi, guardias de choque equipados con guantes de garras afiladas. Jango sería más tarde indultado y reclutado por la Marina.
Fuerza y recompensas
Kuro carecía de fruta del diablo, pero poseía una velocidad sobrehumana comparable a técnicas como el Soru, combinada con sus característicos guantes de garras («garras de gato»), capaces de desgarrar carne y metal en un instante. No consta ninguna recompensa pública para esta etapa, ya que su verdadera identidad permaneció oculta hasta su derrota final; la amenaza de su tripulación residía más en la paciencia y el engaño que en la fuerza bruta.
Curiosidades
Este arco es recordado como el primero en el que Zoro gana de forma decisiva un duelo serio contra un villano con nombre propio. El contraste entre la frialdad burocrática de Klahadore y la ferocidad homicida de Kuro convierte su transformación en uno de los giros más inquietantes de las primeras sagas. Los Hermanos Nyaban, con su dinámica cómica de dúo felino, sentaron un arquetipo que la obra retomaría más adelante con otros personajes secundarios.


